2 ene. 2013

RESEÑA DE ‘EL OLOR DEL SILENCIO’ de María Aixa Sanz (D. LUCKIC)


María Aixa Sanz



Ya estamos en el 2013. Un año. Un número fascinante. Es invierno en Zagreb. La nieve cubre a palmos las calles, los capots de los coches, los parques, los recuerdos del verano. Desde otras ventanas en otros lugares del mundo, otros ojos, en este preciso momento quizás contemplen la lluvia caer, la ventisca azotar el exterior, el sol quemando las pieles, pero yo ahora y aquí en este enero de 2013 solo veo la nieve y me congratulo de no estar en la calle junto a un termómetro desplomado. Estoy en el interior de mi casa, el fuego crepita en la chimenea, pero no estoy solo, estoy en compañía, es más, con bastante gente. Alrededor del fuego junto a mí invocados tal vez por el espesor de la nieve, por el fuego, por el 2013, por la magia que tiene la literatura está la libertad de James, la excentricidad de Marcus, la pasión de Benedetta, la dulzura de Fiona, la resistencia de Alfred, el pragmatismo de Adreim. Todos esos caracteres, todas esas personalidades están sentadas junto a mí, y de la mano de ellos, otros. Una serie de personajes soberbios y si lo son, lo son, por la escritora que los ha creado: María Aixa Sanz. Ellos me cuentan sus historias. Una historia que no es europea ni americana ni africana sino es la historia del mundo, de la vida. Los sentimientos y la vida son universales. Esta novela también. Imposible no sentirse identificado con los personajes, conmovido, emocionado. No estoy solo en estos días de principios de 2013, en este enero, y ya, en los pocos días que llevamos de año he aprendido que es EL OLOR DEL SILENCIO. Yo también; y vale la pena.


© D. Luckic para el Aula Cervantes de Zagreb.