15 may. 2014

Así comienza: ‘LA CASONA DEL SUEÑO DORADO’ de María Aixa Sanz



«Tenía el alma vieja y sabia. Su porte era señorial. Había permanecido toda su vida en la casona del sueño dorado y si alguna vez se marchó fue por breve tiempo y para regresar. De niño sin pretenderlo todas las noches con el embozo de la colcha y la almohada se hacía un arrebujo con forma de caracola de mar. Desde allí dentro, por aquel agujero de formas onduladas podía ver la luz de la noche. Fue un niño viejo, cuyo conocimiento superaba lo normal para su edad, preguntaba todo lo que no conocía y no descansaba hasta que su curiosidad estaba saciada. Sentía predilección por la luna, había nacido en una luna nueva de un noviembre perdido en el calendario, cuando el sol hacía seis horas que se había puesto. Cada noche se sentaba en el alféizar de la ventana de su aposento y contemplaba a aquella luna que en todo influía tal como había aprendido


*Primer párrafo de la primera página de la novela LA CASONA DEL SUEÑO DORADO de María Aixa Sanz.

Collage La India para CMN