3 may. 2013

INOLVIDABLES: “AL MAL TIEMPO, MEJOR CARA” de Barbara Constantine


… Él que era un tipo  algo frío, duro como una roca, que nunca se emocionaba con nada, de buenas a primeras se ha vuelto frágil. Capaz de llorar por una tontada y de conmoverse por cualquier cosa. Se le ha abierto una grieta en su corazón. O más bien una brecha, que trata por todos los medios de colmar.

Si Barbara Constantine con ‘Tom, pequeño Tom, hombrecito Tom’ nos conquistó y nos enamoró con su historia sencilla y hermosa, hace tres cuartos de los mismo con ‘Et puis, Paulette’ o ‘Al mal tiempo, mejor cara’ (título de la novela en castellano) publicada por Seix Barral. ‘Al mal tiempo, mejor cara’ es como también lo es ‘Tom, pequeño Tom, hombrecito Tom’ una novela pegada a la vida por tanto pegada a la esperanza y llena de luz. Ambos títulos son novelas fáciles de leer que están llenas de ilusión, confortabilidad y una magia especial, en las que Barbara Constantine demuestra cómo domina el arte de contar la vida desde su lado más positivo. En ‘Al mal tiempo, mejor cara’ el protagonista es Ferdinand un jubilado que vive en su inmensa granja junto a la soledad y a su gato Masmalo. Del mismo modo como Masmalo le da la vida, la soledad se la roba, entonces decide compartir su espacio con aquellos que quizás no lo tienen, rescatando el viejo y añorado trueque. Sin proponérselo Ferdinand cambia su vida y la de otros para bien y crea un hogar para otras personas que están y se sienten tan solas como él. Ferdinand convierte una idea que para nada es descabellada ni utópica en una alternativa y Barbara Constantine nos demuestra dándonos de nuevo una lección de vida que: la solidaridad y la generosidad están al alcance de la mano, solo hay que tener voluntad para llevarlas a cabo; que querer es poder; y que otras formas de vivir son posibles. El gratificante mensaje que lleva consigo esta enriquecedora historia hace de ‘Al mal tiempo, mejor cara’ una brillante novela que es de torpes perdérsela. Créanme.


© MARÍA AIXA SANZ